Resumen
Antecedentes/objetivos. Los metabolitos bioactivos producidos por la microbiota intestinal, en particular los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), constituyen mediadores clave de la comunicación metabólica entre la microbiota y el huésped, al influir en vías inflamatorias, mitocondriales y sistémicas. Los adultos con un desequilibrio metabólico temprano suelen presentar una menor producción de AGCC y un estado de inflamación crónica de bajo grado. Como una nueva clase terapéutica, las formulaciones metabióticas integran prebióticos, probióticos y metabolitos bioactivos posbióticos para favorecer la eubiosis intestinal y la homeostasis metabólica sistémica.
Métodos. El presente ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, estudia 42 adultos con un índice de masa corporal (IMC) de 30 a 34.9 kg/m² y sin comorbilidades diagnosticadas que reciben el producto metabiótico o un placebo durante cuatro semanas, con base en un esquema de administración cronobiótico. Los desenlaces primarios incluyen la cuantificación fecal de acetato, propionato y butirato, así como la determinación sérica de proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCR-as), malondialdehído (MDA), capacidad antioxidante total y peso corporal. Los desenlaces funcionales incluyen la frecuencia y la consistencia de las evacuaciones.
Resultados. En comparación con el grupo placebo, el grupo que recibe metabiótico muestra incrementos significativos en las concentraciones de acetato y butirato (p < 0.0001), mientras que el propionato no presenta cambios significativos. Asimismo, se observan disminuciones en los niveles de proteína C reactiva de alta sensibilidad (PCR-as; p < 0.05) y de malondialdehído (MDA; p < 0.0001), junto con un aumento significativo de la capacidad antioxidante total (p < 0.0001). Además, el patrón de las evacuaciones se normaliza, con mejoras tanto en la regularidad (p < 0.0001) como en la consistencia (p < 0.05).
Conclusiones. Los hallazgos ponen de manifiesto el potencial biomodulador de los metabióticos para favorecer el restablecimiento de la eubiosis y fortalecer las interacciones metabólicas entre la microbiota intestinal y el huésped, lo que contribuye al mantenimiento de la homeostasis metabólica sistémica.